Por Trevor Hunnicutt, Alexandra Alper y Andy Sullivan
WASHINGTON, 26 feb (Reuters) – El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sentó el miércoles las bases para más despidos a gran escala, y el zar de los recortes Elon Musk prometió que se movería rápidamente para bajar el gasto fiscal.
En la primera reunión del gabinete de Trump, Musk dijo que su objetivo es recortar el presupuesto de 6,7 billones de dólares en un billón este año, un objetivo ambicioso que podría implicar una interrupción significativa de los programas gubernamentales.
Trump reiteró su promesa de abstenerse de recortar las populares prestaciones sanitarias y de jubilación que suponen casi la mitad del total.
“No vamos a tocarlo”, dijo Trump, cuya reforma gubernamental sin precedentes ha despedido hasta ahora a más de 20.000 trabajadores, ha congelado la ayuda exterior y ha interrumpido proyectos de construcción e investigación científica.
Sin embargo, hasta ahora no ha frenado el gasto. Según un análisis de Reuters, el Gobierno gastó un 13% más durante el primer mes de Trump en el cargo que durante el mismo periodo del año pasado, en gran parte debido al mayor pago de intereses de la deuda y al aumento de los costos sanitarios y de jubilación derivados del envejecimiento de la población.
“Si esto sigue así, el país entrará en bancarrota de facto”, dijo Musk en la reunión del gabinete, donde llevaba una gorra de béisbol negra de “Make America Great Again” y una camiseta en la que se leía “soporte técnico”.
Trump está presionando simultáneamente al Congreso para que prorrogue los recortes de impuestos de 2017, el logro legislativo emblemático de su primer mandato, que expiran a finales de este año. El Comité para un Presupuesto Federal Responsable, no partidista, estima que los recortes de 2017 añadieron 2,5 billones de dólares a la deuda del país -ahora de 36 billones- y que los nuevos recortes podrían costar más de 5 billones en una década.
Los despidos hasta ahora se han centrado en los trabajadores a prueba que carecen de protecciones laborales plenas, pero el Gobierno de Trump se prepara para recortes más profundos que consideran a los empleados de carrera.
Un memorando publicado antes de la reunión del gabinete pidió una “reducción significativa”, pero no especificó cuántos trabajadores deben ser despedidos, además de los 100.000 de los 2,3 millones de trabajadores federales civiles de la nación que ya se han acogido a una salida o han sido despedidos.
Según el memorándum firmado por Russell Vought, director de presupuestos de la Casa Blanca, y Charles Ezell, jefe en funciones de la Oficina de Gestión de Personal, las agencias tendrían que presentar sus planes antes del 13 de marzo, un día antes de que expire la financiación actual del Gobierno.
(Contribución de Nathan Layne, David Shepardson y James Oliphant. Edición en español de Javier López de Lérida)