Las publicaciones en las redes sociales desbaratan a los favoritos al Oscar

Por Dawn Chmielewski

LOS ÁNGELES, 28 feb (Reuters) – Las esperanzas de Netflix en de hacerse con el Oscar a la mejor película parecen haberse desvanecido tras salir a la luz una serie de vergonzosas publicaciones en las redes sociales.

El drama musical “Emilia Pérez” parecía la mejor opción del servicio de streaming para hacerse con el premio a la mejor película tras ganar el reconocimiento del jurado en el Festival de Cannes y obtener un total de 13 nominaciones a los Oscar.

Pero las perspectivas del filme se desvanecieron después de que un periodista encontrara y tradujera una serie de mensajes en español, fechados entre 2016 y 2020. En ellos, la protagonista española de la película, Karla Sofía Gascón, describía el islam como un “foco de infección para la humanidad” y a George Floyd como un “estafador drogadicto”. Las redes sociales amplificaron la noticia hasta alcanzar proporciones mundiales.

Gascón se disculpó, pero el daño estaba hecho.

“Este es el año en que alguien básicamente se prende fuego y se lleva consigo su propia película”, afirma el veterano ejecutivo de marketing Terry Press, que ha trabajado en campañas para los Oscar de directores como Steven Spielberg, Ron Howard y otras personalidades de Hollywood.

Gascón desapareció del circuito de premios de Hollywood, aunque ha dicho que asistirá a la ceremonia de los Oscar el domingo.

Netflix no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Prácticamente todas las películas nominadas a mejor filme este año se han visto envueltas en alguna polémica, dijo Michael Schulman, autor de “Oscar Wars: A History of Hollywood in Gold, Sweat and Tears”.

El director Brady Corbet defendió el uso de inteligencia artificial en “The Brutalist” para perfeccionar la interpretación de los diálogos en húngaro de los actores Adrien Brody y Felicity Jones.

La brasileña Fernanda Torres, nominada a la mejor actriz por su interpretación de una mujer que busca a su marido desaparecido en “Ainda estou aqui”, se disculpó por aparecer disfrazada de negra en un sketch televisivo de hace décadas.

“Escribí un artículo para el New Yorker comparándolo con ‘Cónclave’, porque todo el asunto me recuerda a la película, en la que cada candidato a papa tiene algún fantasma en el armario”, dijo Schulman.

La polémica ha perseguido a menudo a los aspirantes al Oscar.

El director de “Green Book”, Peter Farrelly, se disculpó por ser “un idiota” después de que The Cut informara de que se había exhibido ante la actriz Cameron Diaz en lo que él llamó un intento de humor. La película ganó el premio a la mejor película en 2019, a pesar de la revelación.

A veces, las campañas son avivadas por un oponente, como cuando Harvey Weinstein montó una campaña contra la epopeya de la Segunda Guerra Mundial de Steven Spielberg, “Saving Private Ryan”, con su aclamada recreación de la invasión de Normandía.

“Weinstein decía a los periodistas: ‘¿No creéis que la única parte realmente buena de la película son los primeros 25 minutos, la secuencia del Día D, y que el resto es la típica película sobre la Segunda Guerra Mundial?'”, dijo Schulman, quien documentó la campaña en su libro.

Weinstein, cuya película de Miramax “Shakespeare in Love” ganó el premio a la mejor película ese año, negó haber criticado el filme de Spielberg. “Nunca me rebajaría a ese nivel”, dijo a la revista New York en 1999.

(Reporte de Dawn Chmielewski; información adicional de Lisa Richwine; Edición de Mary Milliken y Lincoln Feast; Editado en español por Daniela Desantis)

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