SEÚL, 26 mar (Reuters) – Las agencias de adopción surcoreanas enviaron niños al extranjero como “equipaje” durante décadas, etiquetando a algunos como huérfanos cuando tenían padres y enviando bebés alternativos cuando los bebés habían muerto antes de partir al exterior, declaró el miércoles una comisión de la verdad.
Tras dos años de investigación, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, facultada por el Parlamento, recomendó al gobierno que presentara disculpas oficiales, llevara a cabo investigaciones de seguimiento y adoptara medidas de ayuda a las víctimas.
La Comisión declaró que había detectado violaciones de derechos humanos en los casos de al menos 56 adoptados a partir de una petición presentada por 367 adoptados enviados al extranjero entre 1964 y 1999 a 11 países, entre ellos Estados Unidos, Francia, Dinamarca y Suecia.
Al presentar sus conclusiones, publicó una foto de bebés envueltos en mantas y atados a los asientos de un avión en 1984, con el título “Niños enviados al extranjero como equipaje”.
Señalaba que las agencias de adopción surcoreanas cumplían las exigencias de las agencias extranjeras de enviar un número determinado de niños cada mes.
“Durante casi 50 años tras la guerra de Corea, el gobierno dio prioridad a la adopción internacional como alternativa rentable al fortalecimiento de las políticas nacionales de bienestar infantil”, afirmó la comisión.
Según la comisión, el gobierno había descuidado su responsabilidad de supervisar y bloquear “las conductas indebidas de las agencias de adopción”, como el registro fraudulento de huérfanos, la manipulación de identidades y la investigación inadecuada de los padres adoptivos.
Las agencias de adopción no recibían el debido consentimiento para la adopción, falsificaban documentos para presentar a los bebés como huérfanos cuando tenían padres conocidos y, cuando algunos bebés morían antes de ser enviados al extranjero, otros bebés eran enviados a su nombre, según la comisión.
No fue posible contactar de inmediato con la oficina del presidente en funciones de Corea del Sur para que comentara el informe.
(Reporte de Joyce Lee; Editado en español por Juana Casas)