Por Nandita Bose, Leika Kihara y Victoria Waldersee
WASHINGTON/TOKYO/BERLÍN, 27 mar (Reuters) – Gobiernos desde Canadá hasta Francia amenazaron el jueves con tomar represalias después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un arancel del 25% sobre los vehículos importados, ampliando una guerra comercial global, golpeando a las acciones y poniendo a prueba los ya tensos lazos con sus aliados.
Los nuevos gravámenes sobre automóviles y camionetas entrarán en vigor el 3 de abril, un día después de que Trump planea anunciar aranceles recíprocos dirigidos a los países a los que culpa de la mayor parte del déficit comercial estadounidense.
Estados Unidos importó automóviles por valor de 474.000 millones de dólares en 2024, incluidos vehículos de pasajeros por 220.000 millones. México, Japón, Corea del Sur, Canadá y Alemania, todos ellos estrechos aliados de Washington, fueron los mayores proveedores.
Los aranceles suponen un duro golpe para Europa en un momento en que las relaciones con Washington se han desplomado por cuestiones como la guerra en Ucrania y la ruptura de una alianza transatlántica de décadas, con Estados Unidos como garante último de la seguridad europea.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó la medida de “mala para las empresas, peor para los consumidores”.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, convocó una reunión de su gabinete para sopesar una respuesta, con la posibilidad de adoptar contramedidas de represalia.
“Superaremos esta crisis y construiremos una economía más fuerte y resistente”, dijo en redes sociales.
Miles de millones de euros se esfumaron de las acciones de la industria automotriz alemana el jueves, por lo que el ministro alemán de Economía, Robert Habeck, pidió mano dura.
“Tiene que quedar claro que no nos quedaremos de brazos cruzados”, afirmó.
Para subrayar el nerviosismo de la mayor economía europea, donde las automotrices están sufriendo las consecuencias de los elevados costos y la dura competencia extranjera, el director de la asociación de la industria automotriz alemana afirmó que los aranceles son una “señal fatal” para el comercio mundial.
En la vecina Francia, que acoge el jueves una cumbre sobre Ucrania sin Estados Unidos, el ministro de Economía, Eric Lombard, calificó el plan de Trump de “muy mala noticia” y dijo que la única solución era que la UE subiera sus propios aranceles.
Reino Unido, que ha luchado por hacer crecer su economía, se apresuró a conseguir una exención, pero también amenazó con revisar los subsidios concedidos a Tesla, presidida por Elon Musk, uno de los principales asesores de Trump. Canadá congeló el martes los pagos de reembolsos para el fabricante de coches eléctricos.
La compañía, que se enfrenta a la disminución de las ventas, el aumento de la competencia y una reacción política, está menos expuesta a los aranceles de Trump que sus rivales, pero Musk dijo en X que el impacto es “todavía significativo”.
Las automotrices advirtieron de subidas de precios inmediatas y los concesionarios hicieron temer pérdidas de empleos. Los nuevos gravámenes podrían añadir miles de dólares al costo de un vehículo promedio en Estados Unidos, contradiciendo la promesa electoral de Trump de bajar los precios al consumidor.
“Nada de esto conduce a más empleos o mejores salarios. Conduce a ventas flojas, crédito más costoso y despidos potenciales, exactamente lo que una economía frágil no necesita”, dijo Nigel Green, presidente ejecutivo de la asesora financiera global deVere Group.
Los principales índices de Wall Street abrieron a la baja el jueves, cuando la jugada arancelaria de Trump hizo desplomarse a los valores automotores.
TRUMP AMENAZA CON NUEVA ESCALADA
Incluso mientras los políticos amenazaban con represalias, el sector automotor europeo pidió un acuerdo transatlántico para evitar una espiral arancelaria que podría golpear a una industria que representa el 6% del empleo de la región.
Mientras, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino dijo que el planteamiento estadounidense viola las normas de la Organización Mundial del Comercio, socava el sistema multilateral de comercio y “no contribuye a resolver sus propios problemas”.
Con las acciones cayendo, el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, dijo que Tokio pondrá “todas las opciones sobre la mesa” y Corea del Sur dijo que pondría en marcha una respuesta de emergencia para abril.
Trump ve los aranceles como una herramienta para recaudar ingresos para compensar sus prometidos recortes de impuestos y revivir una base industrial estadounidense en declive desde hace mucho tiempo.
Trump dijo que podría castigar a la UE y Canadá con aranceles más grandes si se unían para tomar represalias.
“Si la Unión Europea trabaja con Canadá con el fin de hacer daño económico a Estados Unidos, aranceles a gran escala, mucho más grandes de lo previsto actualmente, serán colocados sobre ambos con el fin de proteger al mejor amigo que cada uno de esos dos países ha tenido”, dijo en un post en Truth Social.
(Reporte de Nandita Bose, Doina Chiacu, David Lawder, Andrea Shalal y David Shepardson en Washington, Leika Kihara, Tim Kelly y Junko Fujita en Tokio, Victoria Waldersee en Berlín, Dominique Vidalon y Dominique Patton en París, Bart Meijer en Bruselas, Kalea Hall en Detroit, David Ljunggren en Ottawa y Costas Pitas en Los Ángeles, Lewis Jackson en Pekín, Catarina Demony en Londres y Lefteris Papadimas en Atenas, Escrito por Andy Sullivan, Lincoln Feast y Matthias Williams; Editado en Español por Manuel; Farías)