Cientos de miles de personas huyen mientras Israel toma Ráfah en la nueva “zona de seguridad” de Gaza

EL CAIRO/GAZA, 3 abr (Reuters) – Cientos de miles de gazatíes buscaban refugio el jueves durante uno de los mayores desplazamientos masivos de la guerra de Gaza, mientras las fuerzas israelíes avanzaban hacia las ruinas de la ciudad de Ráfah, parte de una recién anunciada “zona de seguridad” que pretenden tomar.

Un día después de declarar su intención de capturar amplias zonas del abarrotado enclave, las fuerzas israelíes penetraron en la ciudad, situada en el extremo sur de Gaza, que había servido como último refugio para las personas que habían huido de otras zonas durante gran parte de la guerra.

El Ministerio de Sanidad de Gaza informó de que al menos 97 personas habían muerto en ataques israelíes en las últimas 24 horas, entre ellas al menos 20 en un ataque aéreo hacia el amanecer en el barrio de Shejaia, en la ciudad de Gaza.

Ráfah “ha desaparecido, la están arrasando”, dijo a Reuters a través de una aplicación de chat un padre con siete hijos, que se encontraba entre los cientos de miles de personas que habían huido de Ráfah a la vecina Jan Yunis.

“Están derribando lo que queda en pie de casas y propiedades”, dijo el hombre, que declinó ser identificado por temor a represalias.

Después de que un ataque matara a varias personas en Jan Yunis, Adel Abú Fajer comprobaba los daños en su tienda.

“¿Nos queda algo? No nos queda nada. Nos matan mientras dormimos”, dijo.

LOS GAZATÍES TEMEN UNA DESPOBLACIÓN PERMANENTE

El asalto para capturar Ráfah es una escalada importante en la guerra, que Israel reanudó el mes pasado tras abandonar de hecho un alto el fuego en vigor desde enero.

Israel no ha explicado cuáles son sus objetivos a largo plazo para la zona de seguridad que sus tropas están ocupando. El primer ministro, Benjamín Netanayahu, dijo que los soldados estaban tomando una zona que denominó “eje Morag”, en referencia a un antiguo asentamiento israelí abandonado situado entre Ráfah, en el extremo sur de Gaza, y la ciudad adyacente de Jan Yunis.

Los gazatíes temen que la intención de Israel sea despoblar indefinidamente esas zonas, lo que dejaría a varios cientos de miles de personas permanentemente sin hogar en uno de los territorios más pobres y más poblados del planeta. La zona de seguridad incluye algunas de las últimas tierras agrícolas e infraestructuras hídricas críticas que posee Gaza.

Desde que la primera fase del alto el fuego expirara a principios de marzo sin acuerdo para prolongarlo, Israel ha impuesto un bloqueo total a todos los bienes que llegan a los 2,3 millones de residentes de Gaza, con el que se reaviva lo que las organizaciones internacionales califican de catástrofe humanitaria, tras semanas de relativa calma.

El objetivo declarado de Israel desde el comienzo de la guerra ha sido la destrucción del grupo miliciano Hamás, que dirigió Gaza durante casi dos décadas y encabezó el ataque contra comunidades israelíes en octubre de 2023 que precipitó la guerra.

La milicia sigue reteniendo 59 rehenes vivos y muertos que, según Israel, deben ser entregados para prorrogar la tregua. Hamás afirma que solo los liberará si se llega a un acuerdo que ponga fin a la guerra.

La guerra comenzó con un ataque de Hamás contra comunidades israelíes el 7 de octubre de 2023, en el que hombres armados mataron a 1.200 personas y tomaron más de 250 rehenes, según recuentos israelíes. La campaña militar de Israel ha matado hasta ahora a más de 50.000 palestinos, según las autoridades sanitarias de Gaza.

(Información y redacción de Nidal al-Mughrabi en El Cairo; información adicional de Hatem Khaled en Gaza; edición de Peter Graff; edición en español de Jorge Ollero Castela)

tagreuters.com2025binary_LYNXNPEL320NG-VIEWIMAGE