PARÍS, 3 abr (Reuters) – A pesar de sus reservas previas, Francia celebró una reunión con 10 países de la UE para debatir un posible acuerdo comercial con el bloque sudamericano Mercosur, un día después de que Estados Unidos desatara una guerra comercial mundial, señalando que puede ser una forma de que el bloque compense el impacto de los aranceles estadounidenses en las exportaciones europeas.
La reunión congregó a Francia y a otros países que habían liderado la oposición al acuerdo, que estuvo 20 años gestándose y causó profundas divisiones en Europa, donde los agricultores temen una competencia desleal en productos agrícolas como la carne vacuna y los cereales procedentes de países con normas medioambientales menos estrictas.
La oficina del ministro delegado para Europa, Benjamin Haddad, dijo que había organizado una videoconferencia con otros países de la UE en la que defendió la idea de incluir en el acuerdo una cláusula de escape automática para los productos agrícolas.
“En el actual contexto geopolítico, todos los participantes están de acuerdo en lo importante que es diversificar las asociaciones comerciales”, dijo a Reuters un portavoz de la oficina de Haddad.
“Sin embargo, no pueden aceptar un acuerdo desequilibrado que no proteja a sus agricultores”, añadió el funcionario.
La cláusula, una especie de pausa de emergencia para restringir las importaciones, se activaría en caso de un repentino aumento de las importaciones que desestabilizara determinados mercados de la UE. “El acuerdo ya incluye una cláusula general, pero es demasiado difícil de activar y no serviría de nada en caso de crisis”, dijo el funcionario.
La reunión es una señal de que los países de la UE que se habían opuesto al acuerdo negociado por la Comisión Europea el año pasado están intentando encontrar un compromiso constructivo con el ejecutivo comunitario, en un momento en que los nuevos mercados de América Latina podrían suponer una buena alternativa a Estados Unidos para los exportadores europeos.
Francia había recibido el apoyo de Países Bajos, Austria, Irlanda, Polonia y Hungría, entre otros países, en su oposición al acuerdo con el grupo de naciones sudamericanas que incluye a las potencias agrícolas Brasil y Argentina, además de Uruguay y Paraguay.
(Reporte de Michel Rose; Edición de Aurora Ellis; Editado en español por Daniela Desantis)