DAMASCO/JERUSALÉN, 2 abr (Reuters) – Israel intensificó los ataques aéreos contra Siria, afirmando que la ofensiva es una advertencia a los nuevos gobernantes islamistas de Damasco, al tiempo que acusó a su aliada Turquía de estar intentando convertir el país en un protectorado.
Los ataques, dirigidos contra bases aéreas, un emplazamiento cerca de Damasco y el suroeste del país, pusieron de manifiesto la preocupación israelí por los islamistas que depusieron a Bashar al-Asad en diciembre, ya que las autoridades israelíes los consideran una amenaza creciente en su frontera.
También receloso de la influencia de Ankara sobre Damasco, Israel ha estado trabajando para avanzar en sus objetivos en Siria desde que Asad fue derrocado, apoderándose de terreno en el suroeste, declarando su voluntad de proteger a la minoría drusa, presionando a Washington en favor de un estado débil y haciendo explotar gran parte del armamento y equipamiento pesado del ejército sirio en los días posteriores a su caída.
El ejército israelí dijo que sus fuerzas que operan en el suroeste mataron durante la noche a varios militantes que abrieron fuego contra ellos. En ese momento se encontraban en una misión selectiva más allá de la zona de separación donde están desplegados dentro de Siria, señaló.
La agencia de noticias estatal siria SANA afirmó que los bombardeos israelíes mataron a nueve personas en la zona, durante lo que describió como la incursión más profunda realizada hasta ahora por las tropas israelíes en el área.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que los ataques aéreos del miércoles por la noche fueron “un mensaje claro y una advertencia para el futuro: no permitiremos que se atente contra la seguridad del Estado de Israel”.
Katz afirmó en un comunicado que las fuerzas armadas de Israel permanecerán en las zonas de amortiguación dentro de Siria y actuarán contra las amenazas a su seguridad, advirtiendo al gobierno sirio que pagará un alto precio si permite la entrada de fuerzas hostiles a Israel.
Reflejando la preocupación israelí por la influencia turca en la nueva Siria, el ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, acusó a Ankara de desempeñar un “papel negativo” allí, en Líbano y otras regiones. “Están haciendo todo lo posible para que Siria sea un protectorado turco. Está claro que esa es su intención”, declaró en una rueda de prensa en París.
(Reporte de Yomna Ehab, Jaidaa Taha, Sulieman Al-Khalidi, Tala Ramadan, James Mackenzie y John Irish; escrito por Yomna Ehab y Tom Perry; editado en español por Carlos Serrano)