WASHINGTON, 3 abr (Reuters) – El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de prestaciones por desempleo descendió la semana pasada, lo que apunta a una estabilidad continuada del mercado laboral ante la posible volatilidad derivada de los aranceles a la importación.
Según informó el jueves el Departamento de Trabajo, las solicitudes iniciales de subsidios estatales de desempleo cayeron en 6.000, a una cifra desestacionalizada de 219.000, en la semana finalizada el 29 de marzo. Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado 225.000 solicitudes.
El bajo número de despidos ha mantenido el mercado laboral a flote. Hubo 1,07 ofertas de empleo por cada desempleado en febrero, frente a las 1,13 de enero, según informó el Gobierno.
No obstante, a los economistas les preocupa que la ola de aranceles anunciada por el presidente Donald Trump desde que regresó a la Casa Blanca en enero pueda perjudicar al mercado laboral.
La confianza empresarial y de los consumidores se ha desplomado, lo que podría lastrar la inversión, el gasto y la demanda de trabajadores. Trump dijo el miércoles que impondría un arancel base del 10% a todas las importaciones a Estados Unidos y gravámenes más altos a algunos de los mayores socios comerciales del país. Fitch Ratings cree que las nuevas tasas son las más elevadas en más de un siglo.
Trump ve los aranceles como una herramienta para recaudar ingresos con los que compensar sus prometidos recortes fiscales y reactivar una base industrial estadounidense en declive desde hace mucho tiempo, una opinión que no comparten los economistas.
Los profundos recortes de gastos que está aplicando la administración Trump, que han provocado despidos masivos de trabajadores del gobierno federal, también plantean riesgos a la baja para el mercado laboral.
Los despidos masivos aún no se muestran de forma significativa en un subconjunto del informe de reclamaciones en medio de las batallas legales en curso.
Sin embargo, la empresa de recolocación Challenger, Gray & Christmas dijo el jueves que en los dos últimos meses realizó un seguimiento de 280.253 despidos previstos de trabajadores federales y contratistas que afectaban a 27 organismos. Más de la mitad de los 497.052 despidos anunciados en el primer trimestre se produjeron en Washington D.C.
Aunque el número total de despidos se mantiene históricamente bajo, la contratación ha sido tibia, lo que ha provocado que quienes pierden su empleo pasen largas temporadas desempleadas. El número de personas que reciben prestaciones tras una semana inicial de ayuda, un indicador de la contratación, aumentó en 56.000, a un total desestacionalizado de 1,903 millones, durante la semana que finalizó el 22 de marzo, según mostró el informe de solicitudes.
Los datos de los pedidos no influyen en el informe de empleo de marzo, que se sigue muy de cerca, ya que quedan fuera del periodo de la encuesta. Según un sondeo de Reuters, las nóminas no agrícolas aumentaron en 135.000 puestos de trabajo el mes pasado, tras subir en 151.000 en febrero. Se prevé que la tasa de desempleo se mantenga en el 4,1%.
(Reporte de Lucia Mutikani; editado en español por Carlos Serrano)