SAO PAULO, 29 ago (Reuters) – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el viernes que no tiene “prisa” en corresponder a los aranceles impuestos por Estados Unidos a los productos de su país y reiteró que su gobierno está abierto a las negociaciones.
Los comentarios de Lula se produjeron luego de que su Ministerio de Relaciones Exteriores ordenó al organismo comercial Camex que comenzara a analizar si una ley de reciprocidad local podría usarse contra Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump impusiera aranceles del 50% a los productos brasileños.
“Este es un proceso que lleva tiempo”, dijo Lula en una entrevista con una radio local. “Tenemos que decirle a Estados Unidos que también podemos tomar medidas contra ellos. Pero no tengo prisa. Lo que quiero es negociar”.
La secretaria de Comercio Exterior de Brasil, Tatiana Prazeres, dijo también el viernes que la ley de reciprocidad del país tiene como objetivo en última instancia ayudar a Brasil a llegar a un entendimiento con el Gobierno de Trump. Afirmó que cualquier contramedida implicaría un proceso largo y requeriría consultas con Estados Unidos.
Los funcionarios de la mayor economía de América Latina se han quejado repetidamente de la falta de espacio para negociar aranceles con sus homólogos estadounidenses, y en mayo la administración de Lula envió una carta proponiendo conversaciones que hasta el momento permanecen sin respuesta.
Prazeres destacó que el recién lanzado proceso de ley de reciprocidad “tiene como objetivo apoyar el esfuerzo negociador de Brasil, al tiempo que nos coloca en la mesa en condiciones de negociación diferentes”.
Washington aumentó los aranceles sobre los productos brasileños del 10% al 50%, y Trump denunció lo que llamó comercio desleal y acusó a Brasil de una “caza de brujas” contra el expresidente Jair Bolsonaro, su aliado de extrema derecha que está siendo juzgado por cargos de planear un golpe de Estado.
Exportaciones clave como el jugo de naranja y los aviones quedaron exentos del aumento arancelario, pero otros productos importantes vendidos por Brasil a Estados Unidos, incluidos el café y la carne, ahora están sujetos al arancel completo.
(Reporte de Gabriel Araujo y Eduardo Simoes en Sao Paulo y Marcela Ayres en Brasilia; Editado en español por Juana Casas)