Por Ted Hesson y Kristina Cooke
WASHINGTON, 31 ago (Reuters) -Una jueza federal impidió que el gobierno de Donald Trump deportara a un grupo de niños migrantes guatemaltecos que ya estaban embarcados en aviones y a cientos más que se encontraban en albergues gubernamentales, después de que sus abogados presentaran una apelación de emergencia antes del amanecer.
La dramática escena recordó otras impugnaciones judiciales de última hora a los esfuerzos de deportación de la era Trump.
Poco después de la 01.00 AM del este del domingo (0500 GMT), el Centro Nacional de Derecho Migratorio, un grupo de defensa de los inmigrantes, presentó una moción de emergencia ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Washington, D.C., para detener la deportación de 10 niños migrantes no acompañados de Guatemala.
En una audiencia excepcional durante un fin de semana largo por el festivo del lunes, la jueza de distrito Sparkle Sooknanan declaró que la despertaron a las 02.35 AM y la alertaron sobre el caso. Sooknanan emitió una orden de restricción temporal que suspendió la deportación de los niños, de entre 10 y 17 años, durante 14 días.
Sooknanan amplió la orden para incluir a todos los menores guatemaltecos no acompañados bajo custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos. La denuncia indicaba que este grupo podría incluir cientos de niños.
Sooknanan solicitó a los abogados del gobierno que confirmaran el domingo por la tarde que los niños habían sido retirados de los aviones. El domingo por la noche, la jueza declaró que el gobierno no lo había hecho y le ordenó que explicara por qué no había cumplido con el plazo.
El presidente Donald Trump, republicano, implementó una ofensiva contra la inmigración tras regresar a la Casa Blanca en enero, incluyendo un esfuerzo para localizar y deportar a niños migrantes no acompañados.
El gobierno de Trump llegó a un acuerdo con Guatemala que permitiría la remoción de niños no acompañados de regreso al país y planeaba comenzar las deportaciones este fin de semana, dijeron a Reuters un funcionario actual y dos exfuncionarios estadounidenses. Los planes fueron reportados por primera vez por CNN el viernes.
Los niños migrantes que llegan a las fronteras de Estados Unidos sin un padre o tutor son clasificados como no acompañados y enviados a refugios administrados por el Gobierno federal hasta que puedan ser colocados con un familiar o un hogar de acogida, un proceso descrito en la ley federal.
El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, dijo en julio que su gobierno estaba trabajando con Estados Unidos para repatriar a los niños no acompañados.
Durante la audiencia de emergencia del domingo, Sooknanan presionó al Departamento de Justicia para que garantizara que los niños guatemaltecos no habían sido deportados ya.
“Estamos aquí para intentar averiguar lo antes posible qué está sucediendo”, dijo Sooknanan, designada por el predecesor demócrata de Trump, Joe Biden.
El abogado del Departamento de Justicia, Drew Ensign, afirmó que no se había deportado a ningún niño, pero que algunos habían sido embarcados en aviones. Ensign añadió que creía que un avión pudo haber despegado, pero que posteriormente regresó por la orden de la jueza.
Un abogado del Centro Nacional de Derecho Migratorio, Efren Olivares, informó a la jueza que algunos niños parecían seguir a bordo de aviones en Harlingen y El Paso, Texas. Ensign afirmó que serían trasladados de regreso a albergues del HHS.
Ensign indicó que todos los padres o tutores de los niños en Guatemala habían solicitado su regreso a través del gobierno guatemalteco, aunque Olivares lo negó.
El subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, criticó a Sooknanan por bloquear las deportaciones.
“Todos los menores han declarado que sus padres están en Guatemala”, escribió Miller en X. “Pero un juez demócrata se niega a permitirles reunirse con sus padres”.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, organismo del que depende el ICE, y el HHS no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Guatemala no quiso hacer comentarios.
“CLARA VIOLACIÓN”
Dentro de la Oficina de Reubicación de Refugiados del HHS, encargada de atender a menores no acompañados hasta que puedan ser ubicados con patrocinadores estadounidenses, surgieron indicios de un nuevo esfuerzo de deportación la semana pasada.
Melissa Johnston, directora del programa para niños no acompañados de la HHS, envió el jueves un correo electrónico al personal en el que pedía que no se liberara a ningún menor guatemalteco bajo custodia federal, salvo los que estuvieran patrocinados por padres o tutores legales en Estados Unidos, según una copia revisada por Reuters.
En su demanda del domingo, el Centro Nacional de Derecho Migratorio y el Centro Joven para los Derechos de los Niños Inmigrantes dijeron que las deportaciones serían una “clara violación de las protecciones inequívocas que el Congreso les ha proporcionado como niños vulnerables”.
La queja señalaba que en Guatemala, los menores “podrían enfrentar abuso, negligencia, persecución o incluso tortura, en contra de su interés superior”.
Entre los demandantes se encontraba una niña guatemalteca de 10 años, cuya madre había fallecido y que había sufrido abuso y negligencia por parte de otros cuidadores, según la denuncia. La niña se encontraba detenida en un albergue del Gobierno estadounidense en el sur de Texas, según la denuncia.
Varios de los 10 demandantes habían expresado su temor de regresar a Guatemala, según la denuncia. Los niños han estado en albergues u hogares de acogida en California, Texas, Pensilvania y Nueva York, según la denuncia.
(Reporte de Ted Hesson en Washington y Kristina Cooke en San Francisco, Reporte adicional de Susan Heavey en Washington y Sofia Menchu en Ciudad de Guatemala, Editado en Español por Manuel Farías)